Los turistas son
como fantasmas, vienen huyendo de su cotidianidad, se cruzan con los
habitantes locales como una aparición llegada de una dimensión
paralela, aumentando el indice de viscosidad del medio.
Las agencias de
viajes y la propaganda hacen la función de médium, invocando a
estos pasajeros inquilinos. Es lo que se lleva... gastar la riqueza
que nos sobra mientras nos ponemos una insignia de honor por cada
destino vacacional transitado.
Y
así es como llego a la conclusión:
Ganar
un euro nos cuesta mas de lo que parece, porque: El estrés quien nos
lo paga?
Barcelona,
la capital del mediterráneo, se regala. Sometiendo a sus habitantes
a una densidad de población que se duplica y triplica en verano.
Porque los turistas dan tantas vueltas que uno vale, por lo menos,
por 3. siempre están en medio de ninguna parte. podre hacer de mi propia ciudad una nave espacial?
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